Hay momentos en la temporada en los que entrenar bien ya no depende solo de sumar horas.
Depende de cambiar el contexto, de salir de la rutina, de convivir con otros deportistas y de poner el foco durante varios días en una sola cosa: mejorar.
Eso es, precisamente, lo que aporta un buen campus de triatlón.
Muchas veces, cuando se habla de stages o campus, la conversación gira en torno al presupuesto, al destino o a cuántos kilómetros se van a hacer.
Pero la realidad es que lo más importante es otra cosa:
La experiencia que buscas vivir y cómo ese entorno te ayuda a entrenar mejor.
Esa es también una de las ideas centrales de este artículo que te dejamos en el blog sobre training camps: no se trata solo de cuánto gastas, sino de qué quieres sacar de esos días.
En nuestro caso, lo hemos podido comprobar en dos experiencias muy distintas y a la vez muy complementarias: un campus en Lanzarote con Carlos Aznar, y un stage (nuesgtro stage que llevamos haciendo mas de 10 años) con el club Kalamos (en Altea en Cap negret en los últimas temporadas )
Te dejamos un video entrevista que le hicimos al Director del Hotel : Ricardo Sánchez, donde podrás escuchar la historia del hotel, el porqué del Hotel y ver las super instalaciones que tienen (no estamos patrocinados, eh !! pero si lo leen y quieren bienvenido será )
Nota: ¿como veríais hacer un campus Live To Tri ? podeis ponerlo en comentarios.
Un campus no es solo entrenar más
Cuando uno piensa en un campus, imagina volumen, cansancio y acumulación de sesiones.
Y sí, todo eso está ahí. Pero un campus bien planteado aporta mucho más.
Aporta estructura.
Aporta convivencia.
Aporta aprendizaje.
Y, sobre todo, aporta perspectiva.
Durante unos días sales del piloto automático. No entrenas “como puedes”, sino “como toca”.
Comes mejor, descansas mejor, organizas mejor cada sesión y aprendes observando a los demás. Esa parte, la de compartir días enteros con otras personas que tienen objetivos parecidos, también es de las cosas que más valor tienen y debes tener muy en cuenta: el valor del grupo, del apoyo mutuo y del aprendizaje cotidiano forma parte de lo que hace especial un training camp.
Lanzarote con Carlos Aznar: entrenar en un lugar que te exige de verdad
Lanzarote no es un destino cualquiera. Es uno de esos sitios que, desde el primer día, te obligan a estar presente. El viento, el terreno, el clima, la sensación de estar en un lugar hecho para el deporte de resistencia… todo suma.
Hacer allí un campus con Carlos Aznar, mi entrenador, fue mucho más que enlazar sesiones.
Fue una oportunidad para vivir durante varios días una manera concreta de entender el entrenamiento: con criterio, con control y con atención a los detalles. Además de compartir con colegas, compis y amigos (ya muchos) unos dias super importantes para la temporada.
Cuando entrenas fuera con tu entrenador, pasan cosas que en el día a día no siempre se pueden trabajar igual:
- se corrigen gestos y dinámicas sobre la marcha,
- se ajustan ritmos y cargas en tiempo real,
- se comparte mucho más que un planning,
- y se entiende mejor el porqué de cada sesión.
Además, un entorno como Lanzarote tiene algo especial: te pone en tu sitio. No regala nada. Cada salida en bici, cada carrera, cada sesión deja aprendizaje.
Y precisamente por eso resulta tan valioso. No solo mejoras físicamente; también ganas dureza mental, confianza y capacidad para adaptarte.
Aquí os dejamos el video también resumen del campus 2026 con Carlos Aznar en Lanzarote. Seguro que os podeis hacer una idea .
Altea con el club Kalamos: el valor del grupo
Si Lanzarote tuvo un componente más ligado al entorno, la exigencia y el trabajo específico, el stage en Altea con el club Kalamos tuvo además una dimensión muy fuerte de grupo.
Y eso cambia muchísimo la experiencia.
Porque un campus también es convivir, compartir mesa, comentar sensaciones después de entrenar, reírse en los momentos de fatiga y entender que este deporte, aunque compitas de forma individual, se disfruta mucho más cuando se vive acompañado.
En Altea, el valor estuvo precisamente ahí: en sumar entrenamiento de calidad, sí, pero también en reforzar ese sentimiento de club que tantas veces sostiene el día a día de un triatleta. Entrenar con otros hace que las sesiones salgan de otra manera. Te empuja cuando vas justo, te frena cuando toca, y convierte el esfuerzo en una experiencia mucho más rica.
Además, hacer un stage en un destino como Altea permite algo muy importante: combinar rendimiento y disfrute. Porque no todos los campus tienen que ser extremos ni estar pensados solo para deportistas profesionales. Un buen stage puede ser también un espacio para la familia y para acumular trabajo de calidad, aprender, convivir y volver a casa con más motivación que cansancio.
Elegir bien un campus: la clave no está solo en el precio
Uno de los puntos que siempre se tienen en cuenta es el coste. Hay distintos tipos de training camps, desde opciones muy básicas o autogestionadas hasta experiencias más completas, y el precio no determina por sí solo la calidad de la experiencia. Lo importante es saber qué buscas: rendimiento, convivencia, aprendizaje técnico, desconexión o una mezcla de todo ello.
Y esa idea tiene mucho sentido.
No todo el mundo necesita lo mismo. Hay quien busca un campus para meter carga. Hay quien necesita recuperar ilusión. Hay quien quiere convivir con su club. Y hay quien quiere aprovechar unos días junto a su entrenador para afinar al máximo.
Por eso, antes de elegir un stage o campus, merece la pena hacerse algunas preguntas:
- ¿Busco volumen o calidad?
- ¿Quiero entrenar solo o compartir la experiencia con un grupo?
- ¿Necesito supervisión técnica?
- ¿Valoro más el destino o la estructura del campus?
- ¿Quiero una experiencia más competitiva o más social?
- ¿Tengo preferencia de fecha ? ¿Puedo más en una fecha del año que en otra ? (esto para mi es clave.. conciliar vida laboral, familiar y estado físico es clave para elegir también una opcion u otra. )
Cuando respondes a eso, es mucho más fácil acertar.
Lo que de verdad te llevas de un stage o campus de triatlón
Al final, lo mejor de un campus no suele medirse solo en vatios, ritmos o kilómetros. Se mide en sensaciones y en recuerdos.
Te llevas días de foco absoluto.
Te llevas aprendizajes que luego aplicas durante meses.
Te llevas conversaciones, momentos y una motivación renovada.
Y muchas veces te llevas también una confirmación: que entrenar acompañado, en un entorno bueno y con una intención clara, marca la diferencia.
Eso es lo que nos dejaron estas dos experiencias.
Lanzarote con Carlos Aznar, como un campus de trabajo, detalle y exigencia en un lugar espectacular para el triatlón.
Altea con el club Kalamos de triatlón de las Rozas, como una experiencia de equipo, convivencia y entrenamiento compartido que refuerza lo que significa pertenecer a un grupo.
Dos formatos distintos.
Dos maneras de vivir el triatlón.
Y una misma conclusión: salir de la rutina para entrenar unos días fuera merece muchísimo la pena.
También lo contamos en YouTube
Además de esta experiencia en la web, también hemos querido enseñarla en vídeo.
Porque hay cosas que se pueden explicar con palabras, pero otras se entienden mejor cuando se ven: los recorridos, el ambiente, los entrenamientos, la convivencia y todo lo que hay detrás de un campus de triatlón.
Por eso, tanto del campus en Lanzarote con Carlos Aznar como del stage en Altea con el club Kalamos, hemos preparado contenido para YouTube donde mostramos de una forma más cercana cómo se vive realmente una experiencia así.
Un campus de triatlón no es un lujo reservado a unos pocos ni una simple acumulación de horas de entrenamiento.
Bien enfocado, es una herramienta muy potente para crecer como deportista y para volver a conectar con lo que te gusta de este deporte.
A veces necesitas cargar más.
A veces necesitas aprender.
A veces necesitas compartir.
Y a veces necesitas salir de casa para recordar por qué entrenas.
Ahí es donde un buen campus lo cambia todo.
Otros Campus de Triatlón que también puedes valorar y son garantía de disfrute y calidad, tanto del staff como de los participantes :
Campus de XportXperience de Iván Alvarez (en diferentes fechas y lugares: Enero en Lanzarote, Semana Santa en Cabo de Palos, Agosto en Lanzarote y desde hace poco también en la meca de la larga distancia : Hawaii)
Campus de Triatlón de Alejandro Santamaría en Mallorca: Triathlon Week
Campus de triatlón de Sara Pérez

